IBM System z proporciona un exclusivo modelo de computación híbrido que permite a los centros de datos optimizar la implementación de la carga de trabajo sobre tecnologías de ajuste óptimo con una infraestructura de gestión común [para sistemas mainframe y distribuidos] al tiempo que se reducen los costes generales. Este modelo integra servidores de datos y analíticas que sacan valor de la información y permiten la entrega rápida y flexible de nuevos servicios para impulsar la innovación.